Con Quien Celebro Jesus La Ultima Cena?

Con Quien Celebro Jesus La Ultima Cena
Los alimentos que estuvieron sobre la mesa en la que se instituyó la Eucaristía formaban parte de la tradición judía – 28/03/2013 Actualizado a las 16:08h. En la Última Cena de Jesús con sus discípulos pan y vino se transustanciaron en cuerpo y sangre de Cristo, instituyéndose así la Eucaristía, sacramento fundamental de la Iglesia Católica.

  • Pero sobre aquella mesa hubo aquel jueves más alimentos, todos parte de la tradición hebrea;
  • La reunión, que supuso el comienzo de la Pasión y Muerte de Cristo, se celebró, según los Evangelios sinópticos -los de Mateo, Marcos y Lucas-, al atardecer del «primer día de los ácimos», esto es, el primero de la semana en que debía comerse pan hecho sin levadura en la masa o ácimo;

En el Pésaj o Pascua judía , que es la fiesta más importante de la tradición hebrea, este pueblo recuerda su salida y liberación de Egipto, y el pan que se emplea en ella es ácimo porque en la huida los israelitas no tuvieron tiempo de hacerlo con levadura.

  • «Delante de Jesús había una fuente con hierba y otra con una salsa parduzca» De hecho, la hostia que emplea la Iglesia Católica en la celebración de la Eucaristía es pan ácimo de harina de trigo, y tiene origen en la «matzá» que emplean los judíos en la celebración del Pésaj;

Junto con el pan, en aquella mesa hubo vino, «producto de la vid», en palabras de Cristo ( Mateo 26:29 ), que pasó a ser su propia sangre, «la de la Alianza, que va a ser derramada por todos, para perdón de los pecados» (Mateo 26:28). Sin lugar a dudas, la del vino era una imagen de mucha importancia entonces: «Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador.

Todo sarmiento mío que no da fruto lo corta; y todo el que da fruto lo poda, para que dé más todavía», dijo Jesucristo a sus discípulos ( Juan 15:1 y 2 ). Otro de los alimentos presentes fue el cordero pascual.

De hecho, la Cena de Pascua de ese «primer día de los ácimos» consistía en comer este animal recién sacrificado de acuerdo con los ritos propios de esta festividad judía. No se debe olvidar que, tal y como refleja la Santa Biblia, en la Palestina de entonces el pastoreo y consumo de cordero estaba muy extendido.

Además, este animal se ha convertido en uno de los símbolos más populares del cristianismo. Después de la Cena, Jesucristo, «Cordero de Dios», iba a ser igualmente inmolado para salvación de la humanidad entera.

Con todo, uno de los testimonios que acerca de los alimentos presentes en la Última Cena aporta más detalles es el de Catalina de Emmerich, monja agustina que a comienzos del siglo XIX experimentó una serie de visiones sobre la Pasión y Muerte de Jesús.

  • La editorial Voz de Papel recoge en «La amarga Pasión de Cristo», la descripción que de estas visiones realizó en 1823 el poeta alemán Clemente Brentano;
  • «En medio de la mesa estaba la fuente con el cordero pascual;

[…] El borde de la fuente tenía ajos todo alrededor. A su lado había un plato con el asado de Pascua y al lado un plato de hierbas verdes, apretadas, puestas de pie como si estuvieran plantadas, y otro con manojitos de hierbas amargas que parecían hierbas aromáticas; luego, delante de Jesús, había una fuente con hierba verdeamarillenta, y otra con una salsa parduzca.

Los comensales usaban como platos unos panecillos redondos, y utilizaban cuchillos de hueso», confesó la religiosa al poeta. Emmerich, beatificada por Juan Pablo II en 2004, también afirmó haber visto a Jesús mojando en la salsa un trozo de pan envuelto en lechuga.

Sobre la mesa en la que se celebró la Última Cena también pudo haber sal, un importante conservante de alimentos en aquellos tiempos. Una creencia popular dice que el traidor Judas Iscariote derramó sal durante la Cena, y aunque tan sólo se trata de eso, de una creencia popular, lo cierto es que algunas importantes obras de arte, como el conocido cuadro de Leonardo da Vinci, la recogen.

¿Quién celebro la última cena?

La última cena es quizás uno de los momentos más importantes del mundo católico debido a su significado espiritual y ceremonioso de despedida y enseñanza. En los evangelios de Marcos y Mateo, consignados en la Biblia, se han descrito los momentos previos a la última cena: los dos discípulos narraron en sus escritos el lugar donde se reunieron con Jesús.

  • El evangelista Marcos cuenta que Jesús les encomendó a Pedro y a Juan la misión de visitar a un contacto que tenía en Jerusalén para organizar el lugar donde se llevaría a cabo la última cena;
  • Según él, Jesús les pidió a sus discípulos ir a la ciudad y encontrarse con un hombre que saldría con un cántaro de agua;

“Vayan a la ciudad; les saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; síganlo, y allí donde entre, digan al dueño de la casa: ‘El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?’. Él les enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; hagan allí los preparativos para nosotros”, dice la Biblia en Marcos 14.

Otros textos aseguran que Jesús describió la sala donde se realizaría la cena como un salón alto, grande, alfombrado y listo, opinión que comparten otros discípulos en sus evangelios. Como era costumbre en Palestina, las casas solían tener un segundo nivel con salón adicional y entrada independiente para alojar a los visitantes.

Por eso, varios historiadores y teólogos afirman que quizás este fue uno de los salones donde Jesús celebró la Pascua con sus discípulos. Sin embargo, uno de los misterios que la Biblia no revela es a quién le pertenecía la casa en la que se celebró la última cena.

  • Algunos estudiosos de la Biblia afirman que Jesús no les entregó el nombre a sus discípulos porque en el lugar se encontraba Judas y ya sabía que este lo traicionaría;
  • En este punto de la historia hay versiones encontradas;

Algunos afirman que los discípulos no conocían la identidad del hombre que prestó la sala para la reunión , mientras que otros dicen que sí, pero que prefirieron no revelarla por lealtad a su colaborador. Hay otros que afirman que la casa le pertenecía José de Arimatea, el mismo hombre dueño del sepulcro en el cual fue depositado el cuerpo de Jesús.

  1. Se trataba de un hombre prestante, con riqueza y poder político, que apoyaba a Jesús por afecto familiar, pues era hermano de su abuelo Joaquín;
  2. Después de la crucifixión de Jesús, la Biblia cuenta que los 12 discípulos regresaron a la misma casa donde se celebró la última cena y que Jesús, después de resucitar, cenó allí con ellos;

A partir de ese momento a este espacio se le llamó cenáculo. Se dice que allí mismo tuvo lugar la asamblea en la que los apóstoles escogieron a Matías para sustituir a Judas y allí recibieron al Espíritu Santo, conforme se relata en Hechos de los apóstoles.

¿Cómo celebro Jesús la Última Cena?

‘En el evangelio de Juan, se dice correctamente que la Última Cena se produjo antes de Pésaj, pero Jesús optó por realizarla como si fuera una cena de Pésaj, según un calendario antiguo judío’, destacó el profesor Humphreys.

¿Quién entrego a Jesús en la Última Cena?

¿Es cierto que el apóstol Judas Iscariote traicionó a Jesús y lo entregó a las autoridades de Jerusalén por 30 monedas de plata? Eso es lo que hasta ahora ha defendido la Iglesia católica apoyándose en los textos evangélicos. ¿Y si en vez de un traidor hubiese sido, al revés, el discípulo más fiel e ilustrado del Colegio Apostólico, que, actuando como un espía entre los otros discípulos analfabetos acabara convirtiéndose en su mayor defensor y devoto? Amos Oz, en su obra Judas , que acaba de ser publicada en Brasil por Compañía Das Letras, sostiene, apoyado también en los textos evangélicos, que Judas no sólo no traicionó al Maestro sino que trató de que se convirtiera en el gran triunfador tanto entre los desarrapados de las aldeas de Galilea como en Jerusalén, entre intelectuales y poderosos.

La original interpretación de Judas por el escritor judío, convencido propulsor del dialogo entre Israel y Palestina, puede acabar intrigando no solo a los cristianos, sino también a los judíos, de quienes Jesús de Nazaret era un hijo de Abraham, un judío de los pies a la cabeza.

Hoy, Amos Oz vuelve a resucitar para sus lectores no sólo a Jesús, a quién los judíos se niegan a considerar como un profeta, sino la de su “traidor” Judas, una de las figuras de las que, después del Maestro, más se ha escrito y especulado en estos 2.

  1. 000 años de la era cristiana;
  2. La tesis del escritor israelí crea perplejidad primero entre los cristianos;
  3. Según ella, Judas, quizás el único apóstol no analfabeto, ni oriundo de la rural Galilea sino de la rica Judea, había sido enviado por las altas esferas religiosas del Templo para introducirse como espía en el círculo de aquel curioso predicador de un nuevo reino que hacía prodigios;
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Querían saber si se trataba de algo más que de un charlatán. Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites. Suscríbete Judas, fascinado por la figura del profeta, acabó convirtiéndose en su mejor devoto. Intelectual y ambicioso como era, preparó un plan de victoria a lo grande para Jesús.

  1. El Maestro debería, según sus cálculos, ensanchar su círculo de seguidores y debería llegar hasta el corazón del poder que estaba en Jerusalén;
  2. Allí debería revelarse como dios;
  3. Amos Oz vuelve a resucitar para sus lectores no sólo a Jesús, a quién los judíos se niegan a considerar como un profeta, sino la de su “traidor” Judas En vez de dar vista a los ciegos y echar demonios o curar paralíticos, el profeta debería hacer en Jerusalén el gran milagro que lo revelaría como el Mesías, el libertador de Israel, un dios en la tierra: vencer a la muerte;

Organizó así las cosas para que fuera condenado y crucificado. Y en ese momento se libraría milagrosamente de la muerte a los ojos de los poderosos y de los humildes en vísperas de la Pascua. Según el escritor y novelista, no le fue fácil a Judas convencer a Jesús de ir hasta Jerusalén donde era visto con hostilidad por los sacerdotes y autoridades romanas.

  • Temía que pudieran atentar contra su muerte;
  • Jesús no era un héroe que deseara ser mártir;
  • “Si es posible, aleja de mí este cáliz”, dijo a sus discípulos en la Última Cena;
  • No quería ser sacrificado;
  • Para las autoridades de entonces Jesús era, sin embargo, uno más de los falsos profetas que aparecían cada día con sus vaticinios;

No veían un motivo para condenarlo a muerte. Ello encuentra un eco en las palabras de Pilatos, cuando les dice a la muchedumbre azuzada para pedir la muerte del profeta: “no veo culpa alguna en él”. Y se hizo el remolón antes de ceder a la injusta sentencia.

Parece una paradoja que sea Judas el único de los discípulos que habla de Jesús como de un dios. Ni él se consideró nunca tal. Se llamaba “Hijo del hombre”, que en arameo significa simplemente “hombre”. El único Dios era su Padre del cielo al que se quejó cuando se vio abandonado en la cruz.

La historia de Judas traidor que entrega a Jesús por unas monedas habría sido creada por alguno de los evangelistas posteriores. Según Amós Oz, Judas no necesitaba entregar a Jesús porque él nunca se había escondido, hablaba siempre en público y era conocido por todos.

Además, 30 monedas de plata no eran nada para él, poseedor de bienes y fincas. Era el precio de la venta de un esclavo. ¿Por qué entonces Judas se ahorca después de haber visto a Jesús expirar en la cruz? No por arrepentimiento, por haberlo traicionado, sino porque al verle morir como un crucificado más, quejándose a Dios de haberle abandonado, sin haber sido capaz de bajar milagrosamente de la cruz, se dio cuenta que su estrategia de victoria había fallado.

Se sentía más un derrotado que un traidor. Y Judas, cuyos ojos horrorizados veían cómo el sentido y el objetivo de su vida se deshacía, Judas, que comprendió que con sus propias manos había causado la muerte del hombre que amaba y admiraba, se fue de allí y se ahorcó”, escribe Oz.

Y añade: “Así murió el primer cristiano. El último cristiano. El único cristiano”. El escritor, que conoce muy bien los textos bíblicos saca dos conclusiones importantes de esa original interpretación: Jesús no quería fundar una Iglesia sino purificar el judaísmo de su visión estrecha y de los compromisos entre el Templo y el poder temporal: “Dadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

Así, si los judíos de entonces hubiesen “aceptado a Jesús”, si le hubiesen escuchado en vez de perseguirle, quizás no hubiese existido la posterior persecución de los judíos que culminó en el Holocausto, ya que al no haber sido creada, en su nombre, la nueva Iglesia cristiana, Jesús no hubiese sido durante siglos presentado como culpable de que los cristianos odiasen a los “pérfidos judíos”, que habían matado a Jesús, como se rezaba durante la Semana Santa hasta que aquel texto fue eliminado por el papa Juan XXIII.

Y la Iglesia actual, o no hubiese existido o hubiese sido totalmente diferente. Así, Amos Oz con su audaz interpretación que acompaña paso a paso a su novela que plantea al mismo tiempo el tema existencial de la traición humana y su conflicto, aplicada al drama entre Israel y Palestina, está dando la voz de alarma tanto en el mundo judío como en el cristiano.

Un libro destinado no sólo a ser saboreado como una joya literaria a las que nos tiene acostumbrados el gran escritor israelí sino también a despertar, tanto curiosidad como polémica en las dos mayores religiones monoteístas.

¿Cómo celebro Jesús la Pascua Judia?

¿Por qué las fechas de la Semana Santa cambia cada año? – Las fechas de las Pascuas cambian todos los años para judíos y para cristianos. Ambas festividades se rigen por diferentes calendarios, pero están marcadas por eventos astronómicos. Los judíos comen el cordero pascual la víspera del 15 de Nisan.

Jesús celebró la Última Cena durante la Pascua judía, es decir, el 14 de Nisan, murió en la cruz el 15 de Nisan y resucitó el domingo siguiente, el 17 de Nisan. Pero es muy difícil pasar una fiesta antigua del calendario judío al cristiano, dice Aciprensa.

Los judíos tienen un calendario lunar de 354 días y los cristianos uno solar de 365. Fuente de la imagen, AFP Pie de foto, Un hombre en México representa a Jesús con la corona de espinas en Ciudad de México En el Imperio Romano se decretó entonces que la Pascua sería un domingo porque se cree que Jesús resucitó ese día de la semana.

Por eso se optó por celebrar la Pascua el primer domingo después de la primera luna llena , posterior a la llegada de la primavera en el hemisferio norte. Sin embargo, cabe destacar que no todos los cristianos celebran la Pascua el mismo día.

Los ortodoxos, por ejemplo celebran la Pascua en otra fecha porque siguen el calendario Juliano. La fecha para celebrar la Pascua tanto para cristianos como para judíos varía entre fines de marzo y fines de abril cada año. Este artículo se publicó originalmente en abril de 2019.

¿Qué y como celebraba Jesús con sus discípulos?

Los alimentos que estuvieron sobre la mesa en la que se instituyó la Eucaristía formaban parte de la tradición judía – 28/03/2013 Actualizado a las 16:08h. En la Última Cena de Jesús con sus discípulos pan y vino se transustanciaron en cuerpo y sangre de Cristo, instituyéndose así la Eucaristía, sacramento fundamental de la Iglesia Católica.

Pero sobre aquella mesa hubo aquel jueves más alimentos, todos parte de la tradición hebrea. La reunión, que supuso el comienzo de la Pasión y Muerte de Cristo, se celebró, según los Evangelios sinópticos -los de Mateo, Marcos y Lucas-, al atardecer del «primer día de los ácimos», esto es, el primero de la semana en que debía comerse pan hecho sin levadura en la masa o ácimo.

En el Pésaj o Pascua judía , que es la fiesta más importante de la tradición hebrea, este pueblo recuerda su salida y liberación de Egipto, y el pan que se emplea en ella es ácimo porque en la huida los israelitas no tuvieron tiempo de hacerlo con levadura.

«Delante de Jesús había una fuente con hierba y otra con una salsa parduzca» De hecho, la hostia que emplea la Iglesia Católica en la celebración de la Eucaristía es pan ácimo de harina de trigo, y tiene origen en la «matzá» que emplean los judíos en la celebración del Pésaj.

Junto con el pan, en aquella mesa hubo vino, «producto de la vid», en palabras de Cristo ( Mateo 26:29 ), que pasó a ser su propia sangre, «la de la Alianza, que va a ser derramada por todos, para perdón de los pecados» (Mateo 26:28). Sin lugar a dudas, la del vino era una imagen de mucha importancia entonces: «Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el viñador.

  • Todo sarmiento mío que no da fruto lo corta; y todo el que da fruto lo poda, para que dé más todavía», dijo Jesucristo a sus discípulos ( Juan 15:1 y 2 );
  • Otro de los alimentos presentes fue el cordero pascual;
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De hecho, la Cena de Pascua de ese «primer día de los ácimos» consistía en comer este animal recién sacrificado de acuerdo con los ritos propios de esta festividad judía. No se debe olvidar que, tal y como refleja la Santa Biblia, en la Palestina de entonces el pastoreo y consumo de cordero estaba muy extendido.

  • Además, este animal se ha convertido en uno de los símbolos más populares del cristianismo;
  • Después de la Cena, Jesucristo, «Cordero de Dios», iba a ser igualmente inmolado para salvación de la humanidad entera;

Con todo, uno de los testimonios que acerca de los alimentos presentes en la Última Cena aporta más detalles es el de Catalina de Emmerich, monja agustina que a comienzos del siglo XIX experimentó una serie de visiones sobre la Pasión y Muerte de Jesús.

  • La editorial Voz de Papel recoge en «La amarga Pasión de Cristo», la descripción que de estas visiones realizó en 1823 el poeta alemán Clemente Brentano;
  • «En medio de la mesa estaba la fuente con el cordero pascual;

[…] El borde de la fuente tenía ajos todo alrededor. A su lado había un plato con el asado de Pascua y al lado un plato de hierbas verdes, apretadas, puestas de pie como si estuvieran plantadas, y otro con manojitos de hierbas amargas que parecían hierbas aromáticas; luego, delante de Jesús, había una fuente con hierba verdeamarillenta, y otra con una salsa parduzca.

Los comensales usaban como platos unos panecillos redondos, y utilizaban cuchillos de hueso», confesó la religiosa al poeta. Emmerich, beatificada por Juan Pablo II en 2004, también afirmó haber visto a Jesús mojando en la salsa un trozo de pan envuelto en lechuga.

Sobre la mesa en la que se celebró la Última Cena también pudo haber sal, un importante conservante de alimentos en aquellos tiempos. Una creencia popular dice que el traidor Judas Iscariote derramó sal durante la Cena, y aunque tan sólo se trata de eso, de una creencia popular, lo cierto es que algunas importantes obras de arte, como el conocido cuadro de Leonardo da Vinci, la recogen.

¿Quién era el tesorero de Jesús?

“Eres más falso que Judas”. A nadie le gustaría ser el protagonista de esta comparación popular que deja en tan mal lugar a uno de los doce apóstoles. En Semana Santa , el nombre del personaje que traicionó a Jesucristo vuelve a la actualidad e incluso aparece en algunas de las procesiones que presentan como escena el paso del ‘Prendimiento’.

A cambio de treinta monedas de plata, este discípulo queda retratado en la Biblia como el responsable de que el hijo de Dios en la Tierra cayera en manos de los sacerdotes que le condujeron a la muerte.

Fue un Jueves Santo el momento que Judas encontró como el más adecuado para deshacerse de su Maestro. Tras cenar con sus compañeros en lo que después se conocería como la ‘Última Cena’, Judas informó a los sacerdotes de que la persona a quien él besara era a la que debían prender –de ahí que el paso procesional que recoge este momento se conozca como ‘Prendimiento’–.

  • Sin embargo, al traicionado no le pilló por sorpresa la actitud de su seguidor y en algunos pasajes de la Biblia puede leerse cómo Jesús se lamenta de la deslealtad de su apóstol;
  • A pesar de que unas pocas monedas desviaron la hasta entonces fidelidad de Judas –motivo por el cual su nombre ha estado vinculado a lo largo de los siglos a los sinónimos de ‘felonía’, ‘insidia’, ‘falsía’ o ‘perfidia’–, pronto se arrepintió de su acción y quiso enmendar sus culpas devolviendo el dinero a los sacerdotes;

Sin embargo, el cargo de conciencia era tal que los textos sagrados cuentan cómo prefirió ahorcarse colgándose de un árbol antes que arrastrar su delito a lo largo de los años. “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente.

Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.

Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre”, puede leerse en Mateo 27:3-8. Como curiosidad, destaca el hecho de que el Libro Sagrado del Cristianismo no cuente cómo el ‘traidor’ pasa a engrosar el elenco de apóstoles de Jesús–.

  • Según las Escrituras, Judas era el tesorero de su más cercano grupo de seguidores y administraba el dinero tanto de su Maestro como de sus compañeros;
  • Según los textos de San Juan, la codicia de su colega ya se dejaba entrever y era sospechoso de apropiarse de las monedas que tenían como destino mejorar la situación de los más desfavorecidos;

La mala fama de Judas no ha sido reparada con el paso de los siglos y aún se considera que por su pecado fue condenado a no subir al cielo. “Eres más falso que Judas”. A nadie le gustaría ser el protagonista de esta comparación popular que deja en tan mal lugar a uno de los doce apóstoles.

¿Quién es el demonio Judas?

Por este acto el nombre de Judas, su epíteto de Iscariote, las treinta monedas y el «beso de Judas », son sinónimos de traición en la tradición cristiana.

Judas Iscariote
Conocido por Por protagonizar la traición y beso a su maestro Jesucristo (según los evangelios canónicos) Protagonizar el evangelio de Judas

.

¿Qué pasó con el cuerpo de Judas?

(Siglo I) Apóstol de Jesús. Como uno más de los apóstoles de Jesús de Nazaret , Judas siguió a su maestro durante su predicación por Palestina y, según los Evangelios , fue el traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían prender a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen, tal como el propio Jesús había anunciado en la Santa Cena. Judas Iscariote en la Santa Cena (detalle de un cuadro de Carl Bloch) Por su traición fue recompensado con treinta denarios, pero al poco tiempo se arrepintió de sus actos, intentó devolver las monedas a los sacerdotes que se las habían dado, y al no aceptarlas éstos, las arrojó en el templo. Luego, desesperado ante la magnitud de su delación, se suicidó ahorcándose de un árbol. Por ello, la figura de Judas ha pasado a la tradición cristiana posterior convertida en la del traidor por antonomasia. Con el paso de los siglos se añadieron a su historia elementos novelescos.

  1. Él mismo fue quien dirigió a los guardias que arrestaron a Jesús y les indicó quién era besándole;
  2. En la Leyenda áurea , una famosa colección de vidas y leyendas de santos de mediados del siglo XIII compuesta por Jacobo de Voragine, aparecen, insertos en la Vida de San Mateo, nuevos datos no contenidos en los Evangelios sobre la vida de Judas antes de conocer a Jesús;

En ellos se basó un compilador anónimo del siglo XIV para componer una obra titulada Leggenda di Giuda (Leyenda de Judas), que fue conocida en toda Europa aunque sin alcanzar gran popularidad, quizás por la persistente conciencia de su origen literario.

  • Probablemente a causa de la instintiva tendencia a la concentración de las culpas en tipos representativos, la historia de Judas acabó tomando motivos del antiguo mito griego de Edipo: en la Leggenda di Giuda se cuenta que los padres de Judas, Rubén y Ciborea, decidieron abandonar a las olas del mar a su hijo recién nacido porque en sueños habían sido advertidos de que causaría la ruina de su pueblo;

Pero el niño no pereció ahogado, sino fue a parar a la isla Iscariote, de donde viene el nombre de Judas Iscariote. Educado por la reina del lugar, fue creciendo hasta que mató al hijo de su bienhechora, tras lo cual huyó a Jerusalén, donde entró al servicio de Poncio Pilato.

Un día Pilato le ordenó que le trajese unas frutas; para obtenerlas, Judas mató al dueño del huerto, que no era otro que su padre, Rubén. Pilatos lo nombró heredero del muerto y lo casó con su viuda. Cuando Judas descubrió el parricidio y el incesto con el que se había manchado, se hizo discípulo de Jesucristo para redimirse; pero pronto se dedicó a robar el dinero que el Maestro le confiaba y finalmente, por codicia, lo traicionó.

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Al arrepentirse de ello se ahorcó, y su cuerpo reventó esparciendo por el suelo sus entrañas a fin de que el espíritu malvado no saliese por la boca que había besado a Cristo. Cmo citar este artculo: Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. « ». En Biografías y Vidas.

¿Qué diferencia hay entre la Pascua del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento?

En el Antiguo Testamento tenemos los antecedentes más remotos de la pascua judía que tantas veces celebró el mismo Jesús, mientras que en el Nuevo Testamento está el testimonio de la ‘nueva’ pascua instaurada por el Señor.

¿Cuál es el propósito de la cena del Señor?

Información adicional – Cuando instituyó la Santa Cena, Jesucristo dijo: “Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre, que por vosotros se derrama” (Lucas 22:19–20). La Santa Cena ofrece a los miembros de la Iglesia la oportunidad de meditar y recordar con gratitud la vida, el ministerio y la expiación del Hijo de Dios.

El pan partido es un recordatorio de Su cuerpo y Su sufrimiento físico, en particular Su sufrimiento en la cruz. Es también un recordatorio de que por medio de Su misericordia y gracia, todas las personas resucitarán y tendrán la oportunidad de vivir eternamente con Dios.

El agua es un recordatorio de que el Salvador derramó Su sangre debido a un intenso sufrimiento y angustia espirituales que comenzaron en el Jardín de Getsemaní y concluyeron en la cruz. En el jardín, Él dijo: “Mi alma está muy triste, hasta la muerte” (Mateo 26:38).

  • Al someterse a la voluntad del Padre, Él sufrió más de lo que nos es posible comprender: “La sangre le [brotó] de cada poro, tan grande [fue] su angustia por la iniquidad y abominaciones de su pueblo” (Mosíah 3:7);

Él sufrió por los pecados, los pesares y los dolores de todas las personas, para hacer posible la remisión de los pecados de los que se arrepientan y vivan el Evangelio (2 Nefi 9:21–23). Por medio del derramamiento de Su sangre, Jesucristo salvó a toda la gente de lo que las Escrituras llaman la “transgresión original” de Adán (Moisés 6:54).

El participar de la Santa Cena es un testimonio ante Dios de que el recuerdo de Su Hijo se extenderá más allá del corto tiempo que dura esa sagrada ordenanza. El prometer recordarle siempre y testificar estar dispuesto a tomar sobre uno mismo el nombre de Jesucristo y guardar Sus mandamientos forman parte de esta ordenanza.

Al participar de la Santa Cena y hacer estos compromisos, los miembros de la Iglesia renuevan los convenios que hicieron al bautizarse (véase Mosíah 18:8–10; D. y C. 20:37). A cambio, el Señor renueva la promesa de redimir los pecados y permitir que los miembros de la Iglesia “siempre puedan tener su Espíritu consigo” (D.

  • y C;
  • 20:77);
  • La compañía constante del Espíritu es uno de los mayores dones de la vida terrenal;
  • En preparación para la Santa Cena, todas las semanas, los miembros de la Iglesia dedican un tiempo para examinar sus propias vidas y arrepentirse de sus pecados;

No tienen que ser perfectos para participar de la Santa Cena, pero deben tener un espíritu de humildad y arrepentimiento en sus corazones. Todas las semanas dan lo mejor de sí para prepararse para esa sagrada ordenanza con un corazón quebrantado y un espíritu contrito (véase 3 Nefi 9:20).

¿Cómo explicar a los niños la última cena?

[ Historias de la Biblia para niños ]   [ Indice de “La Última Cena” ] [in English] por Sharla Guenther El primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, los discípulos le preguntaron a Jesús; “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?”  Jesús les contestó: “Vayan a la ciudad y encontrarán a un hombre, díganle que queremos ir a su casa para la Pascua.

  1. ” Primero que todo, ¿Qué es la Fiesta de los Panes sin Levadura, y qué es la Pascua?  En realidad son lo mismo;
  2. Los judíos celebraban la Pascua desde los tiempos de Moisés, cuando el Señor salvó a todos los bebés israelitas;

Ahí fue cuando el Señor ‘pasó por’ sus casas, y estuvieron seguros. Esta es otra historia importante que tu profesor o profesora tendrá que contarte en otra ocasión. Con Quien Celebro Jesus La Ultima CenaDurante el tiempo de las celebraciones de Pascua, la gente no comía ni tenía pan con levadura en sus casas. La levadura es la que hace que el pan sea grande y esponjoso. Sin levadura, el pan es plano, y este se llama pan sin levadura o ácimo. Ahora volvamos a la historia. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había pedido, y encontraron un lugar y se alistaron para la Pascua.

  • Llegó la noche, y Jesús y los doce discípulos se sentaron a compartir la cena;
  • Los discípulos estaban comiendo en silencio, pues sus mentes estaban ocupadas en muchas cosas;
  • Estaban preocupados porque algunas personas querían matar a Jesús porque se estaba volviendo muy popular;

Jesús podía notar la preocupación de los discípulos. Entonces les dijo en baja voz: “En verdad les digo, uno de ustedes me traicionará. ”  Los discípulos se miraban unos a otros asombrados, y algunos le preguntaron: “No soy yo, ¿verdad, Señor?” Jesús contestó, “Aquel que moja su pan en el tazón conmigo me traicionará.

  1. Moriré, como está escrito, pero el hombre que me traicione se arrepentirá para siempre;
  2. Entonces Judas, bajó la cabeza y habló en baja voz a Jesús: “¿No soy yo, verdad?”  Jesús contestó: “Si, tu eres;
  3. ”  Judas bajó la cabeza aún más, y esperaba que los otros discípulos no hubieran oído lo que había dicho Jesús;

Por fortuna, estaban poniendo más atención a Jesús que estaba partiendo el pan. Agradeció a Dios por el pan y lo compartió con sus discípulos y dijo: “Tomen y coman. Este es mi cuerpo que he entregado por ustedes”. Luego tomó la copa llena, agradeció a Dios y dijo: “Esta es mi sangre, que se derramará por muchos para que se perdonen sus pecados.

”  Entonces todos tomaron un sorbo de la copa. La cena continuó después de esto, pues era una celebración larga. Los discípulos se tomaron su tiempo, porque disfrutaban hablando con Jesús y haciéndole preguntas.

(Como cuando sales a cenar con tus padres y sus amigos, a veces parece que van a hablar para siempre, y tu solo quieres irte a casa. Después de algún tiempo, Jesús se levantó de la mesa y fue a una parte diferente de la habitación. Se quitó sus ropas de diario, se envolvió una toalla grande, de manera que parecía como un sirviente.

  1. Después de eso, vertió agua en un tazón grande y comenzó a lavar los pies de los discípulos;
  2. Luego los secó con la toalla que se había envuelto;
  3. Primero que todo, Jesús es como un Rey, pero aun más grandioso que un rey, ¡Él es el Rey de Reyes!  Al lavar los pies de los discípulos, Él estaba haciendo algo que solo un sirviente haría;

¡Es como si alguien famoso llegara a tu casa y comenzara a limpiar tu habitación, y hasta se pusiera de rodillas para limpiar bajo tu cama!  Tal vez nunca pasaría. Cuando era el momento de lavar los pies de Pedro, este le dijo a Jesús: “Señor, ¿vas a lavar mis pies?”  Jesús contestó: “No entiendes lo que estoy haciendo, pero más tarde lo harás.

  • ”   “No,” dijo Pedro, “nunca lavarás mis pies;
  • ”  Dijo esto porque no se sentía cómodo dejando que Jesús le lavara los pies;
  • Sabía que Jesús era muy especial;
  • Jesús le contestó: “Si no lavo tus pies, no puedes estar conmigo;

”   “Entonces, Señor…”  contestó Pedro “lava no sólo mis pies, sino mis manos y mi cabeza también. ”  Jesús le explicó que solo necesitaba lavar sus pies, y que esto haría que todo su cuerpo estuviera limpio. Cuando Jesús había terminado de lavar los pies de todos los discípulos, volvió a ponerse sus ropas de diario y regresó a la mesa.

  • “¿Entienden lo que he hecho por ustedes?”  Jesús les preguntó;
  • “Me llaman “Maestro” y “Señor”, y eso es lo que soy;
  • Y ahora que he lavado sus pies, también pueden lavarse los pies unos a otros;
  • ”   Este es un ejemplo de cómo debes tratar a los demás;

No es que tengas que lavar los pies de otras personas,  sino que al hacer cosas buenas por otros y actuar como un sirviente por Jesús, estás haciendo lo que Él quiere que hagas. Si haces estas cosas, Jesús te bendecirá. Versión imprimible de esta historia.