Como Calentar Pollo Asado?

Como Calentar Pollo Asado
Descargar el PDF Descargar el PDF El pollo asado es muy útil incluso si tienes que refrigerarlo durante unos cuantos días antes de usarlo. Para recalentar un pollo asado, retíralo del empaque y decide si quieres calentarlo en el horno, la estufa o el horno microondas. Calienta la carne hasta que alcance los 74 °C (165 °F) y sirve el pollo caliente con tus guarniciones favoritas.

  1. 1 Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) y toma un recipiente. Mientras el horno se precaliente, retira el pollo asado del empaque y colócalo en un recipiente seguro para el horno.
  2. 2 Cubre y asa el pollo durante 25 minutos. Tapa el recipiente y coloca el pollo en el horno precalentado. Ásalo hasta que alcance los 74 °C (165 °F) con un termómetro para carne de lectura instantánea.
    • Introduce el termómetro en la parte más gruesa del pollo.
    • Si el recipiente no tiene tapa, cúbrelo ceñidamente con papel aluminio.
  3. 3 Retira la cubierta y asa el pollo durante 5 minutos para que el pellejo sea crocante. Si quieres que el pellejo del pollo sea marrón y crocante, destapa el recipiente y vuelve a colocar el pollo en el horno.
    • Cocínalo durante 5 minutos de manera que el pellejo se vuelva dorado.

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  1. 1 Desmenuza o corta el pollo en pedazos del tamaño de un bocado. Si solo te queda una parte del pollo asado o simplemente quieres recalentar un poco, retira la porción que quieras usar y corta o rasga el pollo
    • Los pedazos deben medir de 3 a 5 cm (de 1 a 2 pulgadas).
  2. 2 Calienta de 1 a 3 cucharaditas de aceite de oliva a fuego medio alto. Usa menos aceite si vas a recalentar una cantidad pequeña de pollo y usa más aceite si vas a saltear una sartén llena.
    • Usa aceite vegetal, aceite de canola o aceite de coco.
  3. 3 Revuelve el pollo y cocínalo durante 4 a 5 minutos. Continúa revolviendo la carne a medida que se vuelva a calentar. Apaga la hornilla una vez que el pollo esté completamente caliente.
    • Ten en cuenta que algunos de los bordes pueden volverse crocantes a medida que el pollo se recaliente.
    • Debido a que los pedazos serán demasiado pequeños para verificar su temperatura con un termómetro para carne, es importante calentarlos hasta que salga vapor de ellos.

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  1. 1 Ajusta la configuración del horno microondas a medio. Si está programado por porcentajes, configúralo a un 70 %.
  2. 2 Coloca el pollo en un recipiente seguro para horno microondas. Si vas a cocinar un pollo asado entero en el horno microondas, considera colocarlo en una bandeja para hornear segura para horno microondas, de modo que retenga el jugo.
    • Para acelerar el proceso de recalentamiento, retira pedazos del pollo o desmenuza la carne. Coloca los pedazos o la carne desmenuzada sobre el recipiente seguro para horno microondas.
  3. 3 Cocina el pollo en el horno microondas durante 1 1/2 a 5 minutos. Si vas a cocinar un pollo entero en el horno microondas, caliéntalo durante 5 minutos antes de verificar la temperatura interna.
    • Si vas a volver a calentar pedazos de pollo o pollo desmenuzado, calienta la carne durante 1 1/2 minutos antes de comenzar a verificar la temperatura.
  4. 4 Verifica para determinar si la carne ha alcanzado los 74 °C (165 °F). Introduce un termómetro para carne de lectura instantánea en la parte más gruesa del pollo. Debe marcar los 74 °C (165 °F) una vez que esté seguro para comer.
  5. 5 Considera calentar el pollo en el horno durante 5 minutos si quieres que el pellejo se vuelva crocante. Si quieres que todo el pollo asado tenga el pellejo crocante, transfiérelo a un horno de 180 °C a (350 °F).
    • Asegúrate de que el pollo esté sobre un recipiente seguro para horno y caliéntalo durante 5 minutos.

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¿Cómo se calienta un pollo asado?

Si nos dan a elegir, todos preferimos la comida recién hecha, pero a veces nos sobran alimentos y tenemos que tomarlos recalentados. Toma nota de estos trucos para volver a calentar la comida y conseguir que quede lo más buena posible. Es muy habitual que se nos vaya la mano tanto al cocinar en casa como al pedir comida a domicilio.

  • ¿Quién no ha hecho pasta para un regimiento o ha pedido pizza para todo el edificio en alguna ocasión? Aunque a todos nos gusta consumir la comida recién hecha, es muy común que nos sobren alimentos y hay que aprovecharlos, así que los acabamos tomando más tarde;

Y, aunque hay quien prefiere comer algunos platos fríos, como la tortilla de patatas o la pizza, a la mayoría nos gusta tomarlos calientes. El problema es que hay algunos alimentos que no se llevan demasiado bien con el microondas y que no están buenos después de recalentarlos. Para estos casos , te contamos cómo volver a calentar algunas comidas para que queden lo mejor posible:

  • Pizza. La pizza recalentada en el microondas no está buena, ya que la masa pierde su textura crujiente y queda chiclosa. Para evitarlo, lo mejor es que vuelvas a calentarla en el horno. Utiliza una fuente o cubre la bandeja del horno con papel de aluminio para que no se pegue, precaliéntalo a unos 200 grados y deja la pizza unos 5 – 10 minutos.
  • Pollo asado. El principal problema que encontramos al volver a calentar el pollo asado es que queda muy seco. Para evitarlo, colócalo en una fuente y cúbrelo con papel de aluminio. Después, precalienta el horno a 170 grados y déjalo unos 15 – 20 minutos.
  • Pasta sin salsa. Para calcular la cantidad de pasta por persona solo necesitas tu mano , pero es muy habitual terminar preparando espaguetis o macarrones para todo el barrio. Si te ha sucedido, lo mejor para calentar las sobras de pasta sin salsa es ponerlas en un colador y sumergirlas en agua hirviendo durante 30 segundos.

Como Calentar Pollo Asado

  • Pasta con salsa. En caso de que la pasta ya tenga la salsa incorporada, la puedes volver a calentar de diferentes formas. Para hacerlo en el horno, ponla en una fuente, cúbrela con papel de aluminio y métela en el horno a 170 grados durante 10 – 15 minutos. Para recalentarla en una cacerola, pon el fuego a temperatura media-baja y remueve para que no se pegue.
  • Puré de patatas. Para volver a calentar el puré de patatas que se ha sobrado, puedes ponerlo al baño maría hasta que alcance la temperatura deseada. Si no quieres que se seque en el microondas, colócalo en un recipiente apto para microondas con tapa y caliéntalo a una temperatura suave en intervalos de 30 – 60 segundos, removiendo en cada parada.

¿Cómo recalentar pollo asado sartén?

Te recomendamos este video –

  • ARROZ La mejor manera es a baño María. CALIENTA a fuego medio con una olla con agua, coloca un colador de metal con el arroz. El vapor lo calentará rápidamente. Otra opción es en el horno de microondas. Cambia el recipiente donde se refrigeró, con el frío se apelmaza. vierte un poco de agua, tapa y coloca en el horno. Como Calentar Pollo Asado
  • PIZZA No la calientes en el microondas porque se humedece. Calienta en una sartén a fuego lento y tapa, o en el horno tostador durante 5 minutos. Como Calentar Pollo Asado
  • PASTAS Calienta en el horno de microondas, pero ponlas en un recipiente diferente de aquel en que se refrigeraron. Vierte un poco de leche o mantequilla, calienta durante 5 minutos, retira, remueve y vuelve a calentar durante 3 minutos más. Como Calentar Pollo Asado
  • POLLO ASADO, ROSTIZADO O FRITO No es recomendable, recalentarlo porque pierde su sabor. Pero si vas a hacerlo, puedes calentarlo en el microondas: ponlo en un plato de cerámica, vierte un cuarto de taza de agua, cubre con una tapa para horno y calienta durante 3 minutos. Verifica que se caliente y no se reseque. También puedes calentar en una sartén a fuego lento, con un chorrito de aceite de oliva; o en una cacerola con poca agua y tapado, para que se genere vapor y se caliente uniformemente. Como Calentar Pollo Asado
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    ¿Por qué es malo recalentar el pollo?

    Un tema clave es tener cuidados muy puntuales al recalentar el pollo, ya que la intoxicación por una bacteria llamada Campylobacteria puede resultar letal en un alimento que tiene todo para ser saludable.

    ¿Cuántas veces se puede calentar el pollo?

    La Campylobacteria presente en este alimento de origen aviar causa infecciones intestinales severas; y sólo se elimina mediante una cocción pareja. Lo que hay que saber – Shutterstock Recalentar un alimento tiene un sentido muy lógico: ahorrar en comida y no desperdiciar recursos. Es un hábito que todas las familias realizan, pero ¿cuándo y por qué puede ser peligroso? Luego de cocinar platos suculentos, muchos de ellos -en exceso- quedan intactos y listos para vivir unos días en la heladera. Tirarlos a la basura es impensado y por ellos, servirlo en otra ocasión por segunda vez, puede ser hasta saludable para la alimentación.

    El pollo es uno de los tantos alimentos que, frío o caliente, se reinventa para ingresar en otra comida y de forma positiva. Y sin embargo, la intoxicación por una bacteria llamada Campylobacteria puede resultar letal en un alimento que tiene todo para ser saludable.

    Según la Agencia de Estándares Alimentarios de Reino Unido (FSA) , esta bacteria está presente en el 65% de los pollos y, en un porcentaje relativamente menor, también aparecen por fuera del mismo. Shutterstock El secreto para recalentar el pollo es hacerlo parejo. Muchas personas utilizan el microondas, pero este tiene un problema: suele calentar algunas partes más que otras, dejando espacios fríos donde la bacteria puede contratacar. Por eso es importante que, al poner el pollo en el microondas, se la saques; para eso hay que revolver y volver a colocar el plato a 60 grados.

    La Campylobacteria puede sobrevivir por un par de horas en la superficie de la cocina, por lo que se esparce fácil. Y puede enfermar a una persona con sólo una pequeña dosis. Mientras que se necesitan unas decenas de miles de la bacteria de la salmonella en el cuerpo para enfermarte, de la Campylobacteria sólo hacen falta unas 500 para que ello suceda.

    Es por culpa de esta bacteria, que se esparce tan fácil, que no es buena idea lavar el pollo antes de cocinarlo. Mucho mejor ponerlo directamente al horno luego de sazonarlo y lavarte inmediatamente las manos tras manipularlo. La clave para matar la bacteria es el calor.

    Por eso es tan importante la cocción, especialmente del pollo que, dada su textura, permite que la bacteria esté presente a través de toda su carne. Pero, ¿qué hacer con lo que sobró? El primer paso es dejarlo enfriar antes de colocarlo.

    Si se coloca comida caliente en la heladera lo único, que se logrará es subir la temperatura de este, volviéndolo una perfecta incubadora de bacterias, nada bueno para la comida que ya está dentro. Según la FSA, lo recomendable es recalentar la comida sólo una vez, aunque igual se puede hacer varias, mientras se lo haga de manera correcta.

    ¿Cómo calentar pollo sin que se reseque?

    Los recalentados son parte de nuestra cultura gastronómica mexicana ya que, es una segunda oportunidad para reunirnos con nuestros seres queridos. Muchas veces, se dice que algunos platillos saben mejor en el recalentado, como el pavo y los romeritos en Navidad, o los tamales al siguiente día de la candelaria.

    1. Sin embargo, uno de los platillos más difíciles de recalentar, son aquellos que tienen pollo;
    2. No importa si está desmenuzado , entero o en rebanadas, siempre corremos el riesgo que al momento de recalentarlo , éste quede seco;

    Para evitar esa desagradable sensación de comer un pollo seco, te dejamos los siguientes tips para que siempre disfrutes de tu platillo favoritos con pollo.

    1. Asegúrate de guardar el pollo cubierto en la salsa con la que va. De esta manera se humecta mientras está guardado en el refrigerador.
    2. Recalienta la comida por poco tiempo en la estufa, el horno o el microondas; recuerda que solo quieres calentarla, no cocinarla de nuevo.
    3. Evitar guardar el pollo cortado en rebanadas. Es más fácil que éste se seque si lo guardas cortado en vez de entero.
    4. Cubre el plato, refractario u olla donde estés recalentado el pollo , de esta forma el vapor queda adentro de la olla y esta humedad ayuda a que no se desjugue.
    5. No dejes el pollo reposando mucho tiempo después de recalentarlo ya que, esto lo puede resecar y endurecer.

    Con estos fáciles consejos puedes saborear tu platillo favorito más de una vez y con la certeza de que estará suave y jugoso.

    ¿Cómo calentar la carne?

    Lo mejor para recalentar cualquier carne es el horno para conservar sus cualidades y que se reseque lo menos posible. Según ambos expertos, el criterio principal es sencillo: refrigerar adecuadamente las sobras que queramos aprovechar y darles calor intenso a través del horno o la sartén cuando queramos recalentarlos.

    ¿Cómo calentar el asado en el horno?

    Usá papel aluminio y papel manteca para recalentar las piezas. Poné una capa de papel aluminio y, por encima, una de papel manteca. Sobre ambas va la pieza de carne, que tenés que regar con su jugo (con 2 cucharadas es suficiente). Luego lo calentás en horno a 180° durante media hora.

    ¿Cómo calentar comida sin horno?

    Otras formas de recalentar: el horno y el baño maría – También es interesante aprender cómo recalentar la comida de una forma clásica. Respecto a este tema, el baño maría es una excelente opción. Consistirá en meter un recipiente con los ingredientes a cocinar dentro de otro recipiente mayor que contenga agua.

    Al ponerse en el fuego y tomar calor el agua, dará calor indirecto al contenido del recipiente de menor tamaño, cocinándolo de forma homogénea. Podemos cocer al baño maría en la cocina o en el horno. Recalentar al horno es otra manera de calentar los alimentos.

    Las comidas más adecuadas para calentar al horno son estofados, carnes o pescados en salsa y platos hechos con masa, como pizzas,  empañadas o volovanes. La desventaja de usar el horno es que gasta mucha energía, y supone emplear bastante tiempo, ya que el horno tiene que arrancar y es más lento que las otras opciones que veíamos de microondas o de usar el fuego de nuestra cocina.

    ¿Cómo recalentar el pollo al disco?

    Como recalentar pollo rostizado en sartén para que quede jugoso y delicioso

    Descargar el PDF Descargar el PDF El pollo es un alimento delicioso y económico, pero este suele secarse cuando se recalientan las sobras. Si tienes sobras de pollo cocido y quieres recalentarlas, hay algunas maneras sencillas en las que podrás hacerlo de forma segura, las cuales lo mantendrán húmedo y suave, y no dejarán la carne recocida como ocurriría al freírla.

    • Tiempo total (microondas): de 2 a 4 minutos
    1. 1 Corta el pollo en pedazos pequeños. El pollo (en especial, la pechuga) suele secarse cuando se calienta por demasiado tiempo. Si lo cortas en pedazos más pequeños, podrás recalentarlo por menos tiempo y evitarás que los pedazos se sequen.
    2. 2 Coloca el pollo en un plato seguro para microondas. Colócalo en una sola capa, de modo que ninguno de los pedazos quede encima del otro. Deja un poco de espacio entre cada uno, para que se calienten de manera uniforme.
      • No coloques alimentos en recipientes plásticos en el microondas. Las investigaciones científicas han demostrado que muchos mitos sobre el plástico calentado en microondas y el cáncer carecen de fundamento. Sin embargo, correrás el riesgo de derretir el plástico en tu comida.
      • Los platos comunes o de papel, o los recipientes de vidrio funcionarán para este fin.
    3. 3 Cubre el pollo con un papel toalla húmedo. Esto evitará que se seque. No uses papel film común, ya que podría derretirse en la comida. Tampoco uses papel aluminio, ya que puede prenderse e iniciar un incendio, o arruinar el microondas.
      • Puedes comprar protectores para microondas hechos con un plástico seguro para ellos, si así lo deseas.
      • También podrías verter una cucharada de caldo de pollo o agua en el plato a fin de evitar que la carne se seque.
    4. 4 Recalienta el pollo por 1,5 a 5 minutos, y dale la vuelta una vez. ¿Cuánto pollo tienes? Si es una cantidad muy pequeña (una porción para una sola comida), empieza recalentando durante 1,5 minutos con una configuración normal en el microondas; por lo general, 1000 vatios. Si tienes una cantidad abundante, empieza con 2,5 a 3 minutos.
      • A la mitad de este tiempo, deberás darle la vuelta al pollo con cuidado, de modo que ambos lados se calienten de manera uniforme.
      • Revisa la temperatura tocando el pollo con el dedo o probando un bocado pequeño, así sabrás si se ha calentado apropiadamente. Sigue recalentando en incrementos de 30 segundos hasta que alcance una temperatura adecuada.
    5. 5 Retira el plato y deja el pollo reposando. Ten en cuenta que es probable que el recipiente esté muy caliente, por lo que deberás usar manoplas para retirarlo del microondas de forma segura. Deja la tapa sobre el pollo y déjalo reposar por 2 minutos antes de cortarlo o servirlo.
    6. 6 Retira la tapa. Ten cuidado cuando lo hagas, ya que podría liberar una cantidad abundante de vapor caliente. Mantén la cara y los dedos fuera del camino para evitar las quemaduras. Anuncio
    1. 1 Coloca una sartén sobre fuego medio. Una sartén antiadherente será ideal para recalentar el pollo, en especial si has dejado el pellejo sobre la carne, ya que este es grasoso y suele adherirse a las sartenes calientes.
      • Deberás sentir que el calor emana de la sartén al colocar la mano a 5 cm (2 pulgadas) sobre ella.
      • Esta no deberá estar tan caliente como la tendrías al cocinar el pollo crudo, ya que el calor intenso secará la carne.
    2. 2 Vierte una cucharada de aceite o mantequilla en la sartén. Un poco de grasa en la sartén evitará que el pollo se seque. Podrías reemplazar el aceite o la mantequilla con agua o caldo de pollo, si así lo deseas.
    3. 3 Recalienta el pollo en la sartén. Coloca el pollo frío en la sartén y préstale atención. Podrás evitar las quemaduras si lo mueves en la sartén, de modo que la superficie no tenga la oportunidad de adherirse. Dale vuelta a los pedazos de vez en cuando para calentar la carne en ambos lados.
    4. 4 Deja que repose antes de servirlo. Dale 1 o 2 minutos para que redistribuya sus jugos ¡y luego cómelo! Anuncio
    1. 1 Descongela el pollo si está congelado. No tendrás que llevarlo a temperatura ambiente si está congelado, pero verifica que no esté muy sólido. Colócalo en la refrigeradora por varias horas (de 6 a 8) antes de recalentarlo, así aumentarás la temperatura poco a poco.
      • Si vas a recalentarlo de inmediato, colócalo congelado en una bolsa impermeable de cierre hermético y vierte agua fría sobre ella hasta que se descongele.
      • También podrás descongelarlo en el microondas con la configuración para ello.
    2. 2 Córtalo en pedazos pequeños. Esto evitará que se seque durante el proceso de recalentamiento.
    3. 3 Coloca el pollo en un plato o una sartén seguros para horno, y tápalo. Una bandeja para galletas será ideal. Revisa el fondo del plato para garantizar que aguante las temperaturas extremas.
      • Extiende los pedazos ya cocinados en el recipiente, y haz tu mejor esfuerzo por mantener un espacio uniforme entre ellos.
      • Cúbrelos con los jugos sobrantes de la sartén, si los tienes. También puedes usar un poco de agua o caldo de pollo.
      • Tapa el plato o la bandeja para galletas con papel aluminio a fin de evitar que se seque.
    4. 4 Precalienta el horno entre 220 y 245 °C (425 y 475 °F). Cada horno tomará un tiempo diferente para precalentarse, por lo que deberás verificar que esté a la temperatura adecuada antes de introducir el pollo para recalentarlo.
    5. 5 Recalienta el pollo a 75 °C (165 °F). Luego de precalentar el horno, deberás colocar el pollo en su interior. Si lo has cortado en pedazos pequeños, quizás solo necesites unos minutos para recalentarlos adecuadamente. Si vas a recalentar pedazos grandes (como pechugas enteras), podrías tener que esperar más.
      • Usa un termómetro para carne para revisar la temperatura interna y garantizar que no dejes el centro frío.
    6. 6 Retira el pollo y sírvelo. Usa manoplas para protegerte las manos cuando retires el pollo del horno, y usa una agarradera o un salvamanteles para proteger las encimeras del calor del recipiente.
      • Si tienes pedazos grandes, déjalos reposar por unos minutos antes de cortarlos. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan, de modo que no tengas carne de pollo dura y seca.

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    1. 1 Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Cada horno requerirá un tiempo diferente para precalentarse, por lo que deberás garantizar que el tuyo se caliente a la temperatura adecuada antes de introducir el pollo para recalentarlo.
    2. 2 Coloca el pollo en un plato para asar preparado y tápalo. El pollo ya estará cocido, por lo que no necesitarás un plato para asar con lados profundos, ya que no habrá jugos brotando del pollo. Sin embargo, el plato para asar tendrá un buen tamaño para recalentar un pollo asado.
      • Frota mantequilla o aceite en la superficie del plato, o rocíala con aceite en aerosol antiadherente, así evitarás que el pollo se adhiera a él.
      • Coloca el pollo asado entero en el plato. Luego tápalo con papel aluminio.
    3. 3 Calienta el pollo a 75 °C (165 °F). Coloca el plato en el horno precalentado apropiadamente, dejándolo en la rejilla central a fin de garantizar que reciba el calor de manera uniforme. Según el tamaño del pollo, podrías necesitar un poco más de tiempo o menos, pero se requerirá alrededor de 25 minutos para que se recaliente bien.
      • Empieza a revisar la temperatura unos minutos antes, en especial si el pollo es pequeño.
      • No dejes que se cocine en exceso, ya que se volverá duro y seco (en especial, la carne blanca).
    4. 4 Sirve el pollo luego de dejarlo reposar por 5 minutos. Retíralo del horno usando manoplas y salvamanteles para así proteger tus manos y la encimera del recipiente caliente. Deja que el pollo repose a temperatura ambiente por alrededor de 5 minutos antes de cortarlo. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan por todo el pollo, lo que lo mantendrá húmedo al servirlo Anuncio

    ¿Qué pasa si caliento el pollo en el microondas?

    Al igual que el arroz, el pollo es un alimento propenso a las bacterias. Y aunque podrías pensar que al meterlo al microondas, el calor las mata, lo cierto es que esto no es así. El pollo es un alimento propenso a la contaminación por salmonela.

    ¿Qué alimentos no se deben recalentar?

    ¿Por qué no se debe comer comida recalentada?

    ‘El efecto de recalentar las comidas aumenta el dióxido de carbono en ellas, ocasionando a nivel gastrointestinal que los alimentos recalentados no puede ser asimilados por el organismo, produciendo radicales libres (compuestos pro cáncer) en estómago, intestino o colon’ explicó Ayala.

    ¿Qué cosas no se pueden calentar en el microondas?

    ¿Qué daño hace la comida calentada?

    El efecto de recalentar las comidas también aumenta el dióxido de carbono en ellas, ocasionando a nivel gastrointestinal que los alimentos recalentados no puede ser asimilados por el organismo, produciendo radicales libres (compuestos pro cáncer) en estómagos, intestino o colon.

    ¿Por qué la papá no se puede comer al otro día?

    Cuando se diagnostica   diabetes la primera lección que se debe aprender es a reconocer los alimentos que tienen hidratos de carbono (HC), los cuales influyen directamente en el valor del azúcar de la sangre (glucemia). Si se comen más HC, la glucemia subirá más y en caso de necesidad de   insulina la cantidad a administrar será también mayor.

    Más adelante en el aprendizaje aparecen conceptos como el Índice Glucémico (IG), éste   tiene muchos seguidores pero también   detractores. Este término se dio a conocer en 1981 por el doctor David J. Jenkins.

    En realidad las   investigaciones rigurosas basadas en evidencias científicas dicen que la cantidad de insulina va en relación con la cantidad de HC por lo cual   conocer el IG no determina la cantidad de insulina pero podría servir para entender el comportamiento de nuestra glucemia.

    • Uno de los inconvenientes del IG es que puede verse influenciado   por múltiples factores;
    • Por ejemplo El IG   de un alimento no sólo dependerá de la forma de preparación, del tiempo de cocción, etc;
    • sino que variará según la presentación del alimento y también se verá influenciado por el alimento con el que se acompañe, es decir si están presentes alimentos proteícos o con grasas   se presentará una disminución en la velocidad con la que aumenta la glucemia;

    Un término del que se habla menos pero que realmente puede ayudar a disminuir peso, a mejorar la salud intestinal o hasta podría ayudar con el control glucémico es la transformación del almidón en algunos de nuestros alimentos a través de la forma de preparación y del proceso o etapas previas a su consumo.

    1. Hablemos un poco sobre el almidón para entender mejor, lo primero es decir que se encuentra en los alimentos de origen vegetal;
    2. El almidón es una molécula muy grande de hidratos de carbono (polisacáridos);

    Una sola molécula de almidón   es una macromolécula y los alimentos   tienen muchas macromoléculas de éstas. Durante la preparación de alimentos de origen vegetal   ocurren diferentes transformaciones de las moléculas que lo componen, lo cual a su vez las hace digeribles.

    • En la preparación de estos   alimentos aparece un término menos conocido   pero que influye directamente en la respuesta glucémica que es: el Almidón Resistente (AR);
    • El Almidón Resistente es un Hidrato de carbono que se presenta de una forma más difícil o más lenta de asimilar es decir que se resiste a la digestión y que se puede comportar como una fibra soluble y podemos valernos de sus beneficios;

    Expliquemos mejor: cuando se cocina un alimento como la pasta, la papa o el arroz, el almidón que contienen se transforma y se hace más disponible, es decir nuestro organismo lo puede asimilar y digerir mejor y entonces decimos que adquiere más biodisponibilidad.

    1. ¿Por qué ocurre esto? Porque el alimento se gelatiniza y hace que nuestras enzimas lo digieran más fácilmente y nuestro sistema digestivo lo aproveche al máximo;
    2. Si lo cocinamos y consumimos en caliente lo absorbemos fácilmente;

    ¿Pero qué ocurre si me lo como frío? Cuando el alimento se enfría cambia un poco su composición y se dice que el Almidón se retrograda, es decir se hace un poco más resistente a la digestión. Por lo cual el almidón se resiste un poco al proceso digestivo y nuestras enzimas no son capaces de digerirlo completamente o romperlo en unidades más pequeñas y esto es beneficioso para nuestras bacterias intestinales.

    • Si esto ocurre entonces hablamos de Almidón Resistente (AR), el cual actúa como un prebiótico favoreciendo la presencia de bacterias intestinales beneficiosas;
    • Cuando nuestro microbioma (bacterias intestinales) fermenta este AR   se producen sustancias que a su vez cumplen funciones inmunológicas, antiinflamatorias, etc;

    En diabetes ¿Sirve consumir alimentos con Almidón Resistente? Si se consumen estos alimentos se mejoran nuestras bacterias intestinales y obtenemos sus beneficios, pero además podemos valernos de ellos para evitar que nuestra glucemia suba mucho o muy rápido especialmente en alimentos en los que generalmente ocurre esto.

    El arroz y la papa tienen un repercusión muy marcada en nuestra glucemia si nos aprovechamos del Almidón Resistente podemos evitar que se eleve mucho. ¿Cómo lo podemos hacer? Cocinando y enfriando el alimento.

    Se aconseja cocinar y llevarlo a la nevera con esto el almidón se retrógrada volviéndose más resistente a la digestión. Se puede comer frío o recalentarlo poco tiempo y se aconseja a una temperatura de cocción aproximada de 130ºC (no hay que medirla, este valor es sólo informativo) y así obtendremos los beneficios del Almidón Resistente.

    En el caso del arroz se aconseja utilizar arroz de grano largo. Se cocina, se deja enfriar y se lleva a nevera (4 a 5ºC). Se puede consumir al día siguiente, frio en forma de ensalada o recalentarlo. En al caso de la papa se aconseja cocinar con piel al horno y entera.

    Cuando esté atemperada   llevar a la nevera. Igual que con el arroz se puede comer fría o recalentar. Con este   procedimiento no tenemos exactitud que nos dé el   grado de aprovechamiento o digestibilidad del almidón pero si que puede ayudar a: no elevar tan rápido o tanto la glucemia.

    Existen estudios en animales en los que el Almidón Resistente mejora la respuesta glucémica y la resistencia a la insulina. En humanos los estudios demuestran que con la formación del Almidón Resistente sube menos la glucemia pero varía según la persona, por lo cual se aconseja que cada persona haga la prueba.

    Al final aquellos alimentos en los que nuestra glucemia se dispara   son los alimentos apropiados para probar comiéndolos después de refrigerar y comprobar cómo se comporta nuestra glucemia. Si es favorable entonces, consumir estos alimentos del día anterior puede ayudarnos.

    ¿Cómo calentar el asado en el horno?

    Usá papel aluminio y papel manteca para recalentar las piezas. Poné una capa de papel aluminio y, por encima, una de papel manteca. Sobre ambas va la pieza de carne, que tenés que regar con su jugo (con 2 cucharadas es suficiente). Luego lo calentás en horno a 180° durante media hora.

    ¿Cómo recalentar carne de cerdo?

    Para más tips y recetas de cocina, sígueme en INSTAGRAM @lumenalicious. El lomo de cerdo es uno de los platillos que más disfruto hacer para ocasiones especiales. Me gusta que sea una carne magra, con un sabor ligero y quede con una textura suave y jugosa.

    Una de las ventajas del lomo de cerdo , es que absorbe el sabor de los ingredientes con los que se prepara, de esta manera, podemos hacerlo en su jugo, agridulce, adobado o enchilado. IStock  Existen muchas formas de preparar el lomo de cerdo , la que más me gusta y además recomiendo, es al horno.

    De esta manera, la carne queda muy suave y retiene sus jugos, evitando así que se seque. Sin embargo, al momento de recalentar el lomo, este queda seco y duro; una combinación que incluso, puede llegar a ser incomible. Da mucho coraje que nos esforzamos tanto en marinar, bañar, cubrir, hornear y reposar el lomo de cerdo con el fin de que retenga sus jugos para que, al momento de recalentarlo, los pierda por completo.

    1. A lo largo de los años, he descubierto varias formas para asegurarme que esta delicia quede perfecta en cuanto salga del horno y al día siguiente;
    2. IStock  Un ingrediente estrella en este proceso es la Coca Cola;

    Este refresco ayuda a suavizar la carne después de una noche de refrigeración. Esto se debe a la acidez del refresco. Además, el refresco ayuda a caramelizar un poco la carne mejorando su sabor. Para usar el método con Coca Cola, lo único que tienes que hacer es vaciar el refresco sobre el lomo de cerdo que sobró y hornearlo a 180°C por 30 minutos; recuerda que solo queremos que esté caliente, no que se vuelva a cocinar.

    En caso de que no quieras agregar Coca Cola al lomo, puedes también colocar el trozo en un refractario para horno, añadir más de la marinada en caso de que haya sobrado, cubrirlo con aluminio y hornearlo a 180°C por 30 minutos.

    En caso de que no tengas más jugos de la marinada o del gravy, puedes combinar agua con consomé de pollo en polvo y usar este para recalentarlo. De esta manera, puedes disfrutar del lomo de cerdo durante la semana e incluso, estos métodos los puedes aplicar para cocinar un lomo de cerdo que ha estado congelado.

    ¿Cómo se calienta el mole?

    Tips para recalentar los romeritos – 1. A fuego medio Si sobró bastante y vas a calentar para varios, lo mejor es poner la cazuela directamente a fuego medio e ir removiendo de vez en cuando. Es importante agregar un poco de consomé de verduras o agua para aligerar el espesor que se forma con el mole, pero se debe añadir poco a poco para que no pierda sabor ni quede caldudo.

    Cuando suelte el primer hervor, prueba de sabor, si le falta sabor deja que se reseque un poco el líquido para que los sabores se concentren, pero no dejes de remover, ya que el mole se puede pegar al fondo y quemarse.

    Porción individual Si sólo se te antojó un plato y quieres recalentar una pequeña porción, lo mejor es hacerlo en el horno de microondas. En este caso sirve lo que vayas a comer en un plato, agrega unas cucharadas de agua, un par como máximo. Coloca una tapa para cubrir, ya que el mole suele saltar y calienta por 40 segundos, saca y remueve para integrar el líquido al mole y que se cocine parejo, vuelve a meter otros 40 segundos.

    Si sigue frío añade unos segundos más, removiendo, ya que suele quedar frío de abajo. Calienta aparte las tortitas Si tus romeritos los quieres servir con tortitas, lo ideal es siempre guardarlas aparte y calentarlas aparte, porque esto evita que el guisado se sale o se eche a perder más rápido.

    Para calentarlas en la estufa, colócalas en un sartén a fuego medio bajo sin aceite, después de un minuto voltea, cuando estén calientes retira, pero no las dejes mucho tiempo porque pueden quemarse. En el microondas sirve varias en un plato, añade media cucharada de agua para evitar que se resequen, tapa y mete por 40 segundos, si les hace falta, alienta unos segundos más, ¡estarán listas para disfrutarse! 4.